Pilar Eyre

Pilar Eyre señala a la suegra más famosa para explicar la nueva crisis

Pilar Eyre cuenta con todo lujo de detalles lo que pasó

Pilar Eyre no ha tenido ningún problema en volver a señalar a la suegra más famosa de nuestro país para explicar la nueva crisis dentro de esta importante familia. 

No hay ninguna duda de que esta periodista es una de las personas que más secretos conoce de la Familia Real. Y es que, durante toda su trayectoria en los medios de comunicación, se ha dedicado a documentar el día a día de la Monarquía española.

Pilar Eyre presenta su último libro en Madrid
Pilar Eyre es una de las periodistas que más secretos conoce de la Monarquía española | Europa Press

Por eso, y en más de una ocasión, Pilar Eyre ha incendiado las redes sociales al compartir alguna que otra exclusiva sobre alguno de los miembros más conocidos de esta familia. 

Ahora, la comunicadora ha vuelto a dejar sin palabras a todos los seguidores tras compartir con ellos una reflexión acerca del último acto público de los Monarcas. Y es que, según ella, la suegra de Doña Letizia se ha convertido en la protagonista de los últimos Premios Princesa de Asturias. 

Pilar Eyre sabe que entre ellas todavía hay tensión

Pilar Eyre es consciente de que la relación entre la madre de Leonor y su abuela, Doña Sofía, es irrecuperable. Este miércoles 2 de noviembre, la periodista dedicó su último post de Lecturas a analizar todos los detalles de esta conocida entrega de premios. 

Sin rodeos, la comunicadora ha comenzado su reflexión comentando los rostros con los que aparecieron públicamente estas dos monarcas. "Las caras, cuando bajaron frente al teatro y posaron para los fotógrafos, eran un poema".

"Si tuviera un millón de euros, los daría para saber de qué hablaron Letizia y su suegra Sofía mientras esperaban los coches que debían llevarlas del Hotel de la Reconquista al Teatro Campoamor".

Montaje de la reina Letizia con Pilar Eyre
Pilar Eyre sabe que a la Reina no le sentó nada bien | GTRES

Y es que Pilar Eyre sabe mejor que nadie que la Reina Letizia "no sabe disimular sus sentimientos". Pero, en ese momento, logró camuflar su rostro bajo "una máscara rígida", aunque "el cuello revelaba unos tendones tirantes como cuerdas de guitarra".

En cambio, la reina emérita, que está más acostumbrada a camuflar sus emociones, "iba con esa sonrisa que parece pintada, pero que cuando cae, en uno de esos nanosegundos en el metaverso que solo pueden captar las cámaras de televisión, da más miedo que Nosferatu".

Pilar Eyre lamenta que las cosas no salieran bien el día grande de la recogida de premios, ya que "Letizia podía sentirse orgullosa de sí misma y de su familia" de no haber sido por las meteduras de pata de Sofía. 

Y es que, según la comunicadora, "todo habría salido perfectamente si no hubiera sido por la presencia de la Reina emérita". "En el posado frente al teatro, la emérita se puso al lado de su hijo y Leonor le tuvo que pedir que se apartara".

"Después Sofía intentó interactuar con Letizia, que le contestó brevemente mientras trataba de poner la mayor distancia posible entre ella y su suegra hasta darle ostentosamente la espalda".

Pero las cosas no mejoraron tras su entrada al teatro. Nada más poner un pie en aquel edificio, la madre de Felipe VI "subió a su palco, entró el público en la sala y los Reyes y sus hijas se quedaron fuera inexplicablemente solos, sin saber qué hacer".

Después de unos minutos en los que no sabían cómo actuar, según ha relatado Pilar Eyre, los monarcas cometieron un gran error. "Como oyeron que el teatro aplaudía, decidieron dar el paso y entrar en la sala". Pero, cuando entraron, se dieron cuenta de que la gente estaba aplaudiendo a la emérita. 

Imagen de la Reina Sofia con el semblante serio
Sofía se sintió desplazada | GTRES

"Cuando vieron con el rabillo del ojo que entraban los cuatro, dieron una vuelta de 180 grados sin dejar de aplaudir, fingiendo que ese entusiasmo era por los Reyes", relata la periodista. "Nueva rigidez en los músculos del cuello de Letizia y la mandíbula apretada que ya no relajó en el resto de la ceremonia".

A la salida del evento, la tensión entre ambas reinas se podía cortar con un cuchillo. Y es que, Sofía volvió a recibir un nuevo desplante por parte de su nuera. Según relata Pilar Eyre, "la emérita intentó acercarse al grupo de su nuera, pero nadie le hizo caso".

En ese momento, el Rey de España tuvo que intervenir para evitar un escándalo público. "Felipe tuvo que ir a su mujer y decirle algo al oído. Letizia se hizo la sorprendida, saludó brevemente a la suegra y emprendió a paso de caballo la salida, dejando a todos atrás".