Pilar Eyre

Pilar Eyre anuncia que la relación se ha acabado por una infidelidad de varios años

La periodista Pilar Eyre ha atado cabos y se ha desvelado una verdad que muchos habían olvidado

La periodista Pilar Eyre es famosa en nuestro país por su gran carrera en el mundo de la comunicación. Una persona que se ha hecho a sí misma, y que sin quererlo se ha convertido en toda una especialista en la Casa Real española. Además de la prensa rosa.

Y como de esto último entiende muy bien y tiene buena memoria, la periodista ha sacado a la luz una historia que pocos conocían. Y no ha dejado indiferente a nadie. 

No hace falta volver a explicar de nuevo todo lo que ha ocurrido entre Tamara Falcó e Iñigo Onieva. La infidelidad cometida por parte del empresario ha sacudido nuestro país.

Pilar Eyre en el 7º ciclo Miradas de escritor en Málaga el 24 de abril del 2021
Pilar Eyre, periodista especializada en la crónica social, habla de la historia que pocos saben | EuropaPress

La prensa, las redes sociales, las reuniones entre amigos... Todos no hemos podido parar de hablar de lo sucedido. 

Ahora Pilar Eyre trae de vuelta una historia que tiene mucho que ver con la marquesa de Griñón. Mejor dicho, está directamente relacionada. 

Y es que, una vez, a su madre, Isabel Preysler, le ocurrió lo mismo. Pero con los papeles a la inversa. Es decir, la socialité filipina fue una vez como Iñigo Onieva.

Pilar Eyre lo sabe todo

La madre de Enrique Iglesias protagonizó uno de los mayores bombazos durante los años 80. Tamara tenía cinco meses y la socialité estaba casada con su padre, el aristócrata Carlos Falcó. Hasta que Isabel empezó a interesarse por otro hombre, Miguel Boyer.

La filipina llamó a su colega Mona Jiménez con la intención de autoinvitarse a una de las magníficas veladas que esta última organizada. Una acción premeditada, ya que quería codearse con la más alta esfera madrileña, según relata Pilar Eyre.

Pilar Eyre presenta su último libro en Madrid
Pilar Eyre lo sabe todo | Europa Press

A este encuentro acudió Miguel Boyer, quien estaba a punto de ser elegido como ministro en las próximas elecciones. Allí, ambos se encontraron y quedaron profundamente enamorados. Tanto, que se quedaron hasta las cuatro de la mañana hablando.

Incluso algunos amigos llamaron a Elena Arnedo, la esposa de Miguel Boyer, para alertarla de lo que estaba sucediendo. O lo que podía suceder. Pero Elena hizo oídos sordos y no hizo caso a los chismes que estaban circulando.

De acuerdo con el relato de Pilar Eyre, Isabel Preysler y Miguel Boyer se empezaron a encontrar de casualidad a todos los eventos que iban. De hecho, en los viajes que hacía Carlos, el matrimonio acompañaba a la socialité en su soledad.

Todo parecía idílico, tan ideal que nadie pensaba que podría ser cierto que Isabel y Miguel estuvieran liados, dice la periodista.

Los dos matrimonios empiezan a ser muy íntimos. Se van juntos de vacaciones y sus planes se vuelven los mismos. 

Isabel Preysler y Miguel Boyer, en una imagen de archivo
Un amor oculto que todos sabían | GTRES

Pilar Eyre es testigo de este secreto a voces

Los amantes no dan pie a nada. Miguel es ya Ministro de Hacienda y ningún medio ni periodista se atreve a decir nada. Aunque en privado, las lenguas no paran de hablar.

Isabel presta una entrevista a instancias de su marido para desmentir todo lo que se estaría contando. En esa cita periodística, la filipina niega que se vaya a divorciar de su marido y no entiende el porqué de tantas habladurías.

Hasta que parece que la situación no se puede mantener más así. La relación en secreto del político y la aristócrata se hace innegable. Y ya ni siquiera Elena puede decir nada.

El 4 de julio de 1984, en una fiesta de Guadalix a la que acuden todos, Elena es testigo de cómo su marido e Isabel se miran, se tocan, se quieren. Y nada puede hacer ella.

Isabel Preysler y Miguel Boyer, en una imagen de archivo
Isabel Preysler y Miguel Boyer, juntos muy enamorados | GTRES

Boyer pide el divorcio, pero Isabel aún no quiere divorciarse. Hasta que la situación se hace insostenible.

El ministro tiene que dimitir e Isabel, en sus escapadas al extranjero, se sigue viendo con su amor secreto. Así que, irremediablemente, la socialité dejó a Carlos y Miguel se instaló en casa de la filipina.

Pilar Eyre fue testigo de estos hechos, ya que ella estaba trabajando por aquel entonces en la crónica social. Pero nadie se atrevía a decir nada debido a la importancia de las figuras implicadas.