Letizia Ortiz seria  primer plano

Cómo tener la nariz de Letizia Ortiz sin necesidad de hacerse rinoplastia

Los métodos alternativos para conseguir una nariz perfecta como la de la reina Letizia

Norman Blanco, uno de los cirujanos más famosos de Madrid, habló sobre la nariz de la reina Letizia. El profesional aseguró que el físico de la reina Letizia se ha convertido en todo un referente a imitar por las mujeres del país. 

Primer plano de la Reina Letizia seria
Letizia Ortiz es tendencia a imitar | Europa Press

La nariz de doña Letizia, tendencia a seguir

"La de la Reina Letizia y la de Kim Kardashian. Usualmente, te muestran narices perfectas de inglesas, italianas y argentinas". El médico aseguró que los ejemplos de narices más bonitas para él, eran la de Letizia y Kim Kardashian.

También es sabido que hay muchas famosas a las que los retoques de rinoplastia no le han quedado bien. Este es el caso de Renée Zellweger, la famosa actriz del Diario de Bridget Jones, que mostraba una resaltada belleza antes de pasar por quirofano.

Además de que pueden no quedar bien a todo el mundo, los resultados de una buena rinoplastia son demasiado caros. A esto se le añade el doloroso y prolongado proceso de recuperación. Por estos motivos, hay un boom en cuanto a otras formas diferentes de conseguir una nariz más bonita, sin gastar demasiado dinero y sin tiempo de recuperación.

Los procedimientos alternativos para tener una nariz de millonaria

Para las que tenemos la nariz demasiado grande, ancha o incluso aguileña, existen formulas alternativos a la cirugía. Éstos, en concreto, pueden ayudarnos a disimular las imperfecciones faciales que más nos hacen sentir inseguridades. Y es que, a pesar  de que estas técnicas suelen verse más en mujeres, los hombres también pueden aplicarlas con muy buenos resultados.

En primer lugar, tenemos un tratamiento estético mucho más barato que la rinoplastia. Se trataría de la rinomodelación realizada con sustancias reabsorbibles de relleno, como el ácido hialurónico. La rinomodelación es un tratamiento que se realiza en una consulta experta en estética, con la intención de corregir, armonizar y embellecer la forma de la nariz. 

Frente al elevado coste de la cirugía (alrededor de 3 000 euros, como mínimo), la rinomodelación cuesta entre 400 y 600 euros. Los resultados tienen una duración de aproximadamente un año si se hace con material de relleno absorbible o una duración de entre tres a cinco años si el procedimiento es realizado con materiales permanentes. Esto puede suponer un inconveniente, aunque también podría ser una ventaja en el caso de que no nos gusten los resultados.

Reina Letizia Ortiz
La Reina Letizia Ortiz   | GTRES

El doctor Castellar y la doctora Carla Barber son los expertos más conocidos en España especializados en esta técnica. Y es que famosos como Natalia Osona se han sometido a estos tratamientos, obteniendo unos resultados de los que parecen estar muy contentos.

A pesar de los resultados es posible que no todos podamos permitirnos ese coste. Pero no te preocupes por eso, hay otra manera mucho más económica de tener una nariz perfecta.

El countouring para tener la nariz de Letizia Ortiz sin apenas gastar dinero

La técnica del contorneado es usada por muchas famosas para esconder imperfecciones (sí, las famosas también las tienen) e inseguridades. Tenemos como ejemplo el caso de Rocío Flores, que consigue perfilar su rostro con este método. En la nariz los resultados son más que increíbles.

Tania, exconcursante de La isla de las tentaciones y pareja de Alejandro Nieto, parece utilizar mucho esta técnica también. Se nota ligeramente en cómo ilumina su tabique con highlighter y cómo su nariz se ve más estrecha cuando va maquillada que al natural. 

El método es más sencillo de lo que parece, y sólo necesitas un lápiz marrón, un iluminador blanco y un corrector. Hay gran cantidad de vídeos en Youtube en los que puedes aprender a hacer esta técnica. En definitiva, el contouring se convierte en nuestro mejor aliado si no queremos someternos a la medicina estética para ocultar las inseguridades de nuestro rostro.