Imagen de Kiko Rivera llorando en Telecinco

Kiko Rivera aclara por qué no ve a su hijo y destapan el estado del menor

La ausencia de Kiko Rivera en el cumpleaños de su hijo ha hecho saltar todas las alarmas

Kiko Rivera no gana para disgustos. Justamente, en esta complicada época que está atravesando el DJ tras haber sufrido un ictus que puso en peligro su salud, ha vuelto a estar en el punto de mira.

Y es que el pasado domingo, 6 de noviembre, fue el cumpleaños de su hijo mayor, Francisco Rivera Bueno, fruto de su exrelación con Jessica Bueno. Desde luego, una fecha muy especial para todos los seres queridos del pequeño y, por supuesto, para el mismo Kiko Rivera.

Eso sí, lo que parecía ser un momento de celebración y de felicidad, finalmente, distó mucho de ser así. ¿El motivo? Que, mientras que el entorno más cercano del hijo de la modelo se encontraba acompañándolo en este día tan especial para él, por parte de Kiko Rivera, este decidió no acudir a la fiesta de aniversario de su primogénito.

La ausencia de Kiko Rivera en el cumpleaños de su hijo

Este fin de semana pasado, la familia de la exnovia de Kiko Rivera, Jessica Bueno, estuvo de celebración por el diez aniversario del pequeño Francisco Rivera Bueno. "Mi primer amor, cumple 10 años hoy. Eso es mucho, un cambio de etapa, la preadolescencia se instalará en casa", le dedicaba la madre de este vía redes sociales.

Por otro lado y como era de esperar, los allegados del hijo del sevillano decidieron organizarle por todo lo alto una gran fiesta de cumpleaños al sobrino de Isa Pantoja.

Evidentemente, la que había organizado que ese día fuera inolvidable para el pequeño Francisco fue su propia madre. Asimismo, lo primero que hizo la modelo fue llevar a su primogénito junto a algunos amigos suyos, incluidos también sus hermanos pequeños, Jota y Alejandro, a una carrera de karts.

Captura de pantalla de las historias de Instagram de Jessica Bueno celebrando el cumpleaños del hijo que tiene con Kiko Rivera.
La modelo, celebrando el cumpleaños de su hijo, fruto de la relación que tuvo con Kiko Rivera | Instagram

Eso sí, lejos de acabar con la celebración del cumpleaños del nieto de Isabel Pantoja, la sevillana también quiso organizar para el día siguiente, domingo 6 de noviembre, una comida con toda la familia en su casa.

De esta manera, así el pequeño Rivera podía soplar las velas, en esta ocasión, con el resto de su familia. Pero en ninguno de los dos días Kiko Rivera decidió aparecer por la fiesta que le organizaron a su primogénito. Claro está que el motivo de su ausencia está más que justificado.

Y es que debido al ictus que sufrió el pasado 21 de octubre, Kiko Rivera no pudo acompañar a su pequeño en su día más especial. Eso sí, al primo de Anabel Pantoja no se le pasó por alto felicitarlo y prometerle que muy pronto lo irá a visitar.

"Hoy cumple 10 años mi príncipe. Eres un hombrecito ya, prontito te ve tu papi", escribía junto a una foto del pequeño. En su misma línea, la mujer de Kiko Rivera, Irene Rosales, también quiso hacerle una dedicatoria a su hijastro.

"Feliz cumpleaños, a mi príncipe favorito. El niño más noble y bueno del mundo. El mejor hermano que mis hijas y sus hermanos pueden tener y maravilloso fotógrafo", bromeaba. "Te amamos con locura. Feliz 10 añitos, mi vida", zanjaba.

Primer plano de Kiko Rivera
Kiko Rivera no ha podido estar al lado de su hijo debido a su delicado estado de salud | GTRES

Así vivió Kiko Rivera su momento más complicado

Por otro lado, ahora, por fin Kiko Rivera ha salido públicamente a hablar sobre cómo vivió este duro episodio. Asimismo lo ha hecho a través de su canal de Twitch, plataforma donde solía, antes del ictus, hacer directos para todos sus seguidores.

"Me desperté a las 5 de la mañana con el lado izquierdo paralizado. Me levanté a por agua como pude porque también había perdido el equilibrio y me daba con todo, y al coger el vaso de agua, se me cayó porque no sentía la mano", empezó relatando.

Tal y como él mismo confesó, en un primer momento pensó que "era por el resfriado". Unas sospechas que se confirmaron cuando en el hospital le detectaron faringitis y lo mandaron para casa. "Hicimos una videollamada con mi cuñada, que trabaja en el hospital, porque cada vez iba a peor y nos dijo que fuéramos rápidamente", decía.

Fue allí donde le dieron la peor de las noticias. "Mi cuñada, que cogió la silla de ruedas para llevarme a otro sitio, dijo 'no te asustes cuñado, pero hemos detectado una mancha en el cerebro'. A mí ahí se me paró el mundo", reveló emocionado.