Primer plano de Isabel Rábago llorando

Isabel Rábago admite que está tan dolido que no quiere volver a estar cerca de ella

Isabel Rábago continúa su guerra con un conocido tertuliano

Isabel Rábago siempre se ha caracterizado por ser una periodista que no tiene miedo a expresar su opinión. Además la colaboradora ha demostrado en reiteradas ocasiones su versatilidad. Tan bien se le da intervenir en un debate político como ser concursante de realities. 

La periodista participó en Supervivientes, y en 2021, se aventuraba de nuevo en un reality: Secret Story. La comunicadora también ha compaginado su carrera con la escritura, donde ha publicado 3 libros con gran éxito. 

Además Isabel fue la responsable de comunicación del Partido Popular en la Comunidad de Madrid. Sin duda la periodista ha sabido muy bien navegar entre su faceta de comunicadora y de personaje público.

Aunque es muy complicado moverse dentro del mundo de la farándula sin salir salpicado. Los programas de corazón, los realities y las tertulias sobre famosos pueden pasar factura. Y este precio lo ha tenido que pagar alguna vez la periodista.

Isabel Rábago y su gran enemistad con otro colaborador

En este mundo de la prensa rosa, es muy sencillo ganarse enemigos. Las envidias, los celos profesionales y el protagonismo pueden desencadenar en una gran animadversión entre los mismos compañeros. Y eso mismo parece que es lo que existe entre Isabel Rábago, y otro de los grandes rostros de Telecinco, Miguel Frigenti. 

Isabel Rábago en un plató de telecinco, primer plano
Isabel Rábago siempre se ha caracterizado por su fuerte personalidad | Telecinco

Los dos periodistas han compartido paltó de televisión en multitud de ocasiones. Sin embargo, parece que sus puntos de vista están en las antípodas. Han llegado incluso a participar en la misma edición de Secret Story, pero esto, lejos de unirlos, los separó aún más.

En el reality protagonizaron fuertes enfrentamientos. Pero sin duda, el más sonado fue cuando Frigenti acusó a Rábago de propiciar su despido de Ya es mediodía.

Por aquel entonces ambos dos colaboraban en el programa, por lo que se veían obligados a compartir plató. Las diferencias entre los periodistas fueron cada vez más notorias, hasta que la productora decidió tomar cartas en el asunto.

Isabel Rábago con cara seria en un plató de televisión
Isabel Rábago ha salido muy perjudicada tras las palabras de su compañero. | Mediaset

De manera muy precipitada, Frigenti fue despedido del programa, quedando únicamente Rábago. Por lo que cuando volvieron a verse las caras en la casa de Secret Story, este tema saltó por las aires.

Isabel no estuvo dispuesta a que se le atribuyese el despido de Miguel:

"Si alguien ha dicho que yo influí en el despido de Miguel Frigenti, que lo aclaren, tuve que aguantar que este señor dijera que se sentía maltratado", se defendía Isabel.

Pero Miguel continuó manteniendo su postura:

"La productora no estaba en esas reuniones estábamos en un cuarto cuatro personas. Tú me gritabas y me atacabas, ¡has sido más mala conmigo que la quina! Me has hecho mucho daño... Llevo un puto año callándome", sentenciaba el periodista.

Isabel Rábago y Miguel Frigenti vuelven a la carga

Tras el final del reality, los caminos de los dos periodistas tomaron rutas distintas. Parecía que la calma se había recuperado. Miguel volvía a Sálvame e Isabel seguía colaborando en los programas de Unicorn Content.

De esta manera, era imposible que los dos volviesen a coincidir en un plató de televisión y por ende, que la guerra se desatara. 

MIguel Frigenti con los brazos cruzados posa en la calle
Isabel y Frigenti parece que nunca van a entenderse | GTRES

Sin embargo, el último comentario de Isabel en redes sociales, sobre la victoria de la ultraderecha en Italia ha desatado el furor de Frigenti. 

Miguel no dudaba en señalar las palabras de Isabel, invitándola incluso a que se fuese a vivir a Italia:

Está claro que los dos tertulianos están destinados a no entenderse, y que la guerra entre ellos sigue más activa que nunca. Miguel, por el momento, no tiene intención de estar cerca del entorno de la periodista, y parece que el sentimiento es mutuo.