Primer plano de Irene Rosales llorando en un plató de televisión

Irene Rosales cuenta llorando qué han hecho con la tumba de sus padres

Irene Rosales rompe a llorar tras el acoso que ha recibido por parte de los medios en el cementerio

No cabe duda de que para  Irene Rosales las últimas semanas vividas han sido un auténtico caos. El ictus que sufrió su marido, Kiko Rivera, el pasado 21 de octubre, fue más que el principio de todas sus preocupaciones.

A partir de este episodio, la sevillana tuvo que lidiar diariamente con el acoso de la prensa, que querían saber hasta el más último detalle del estado de salud del DJ. Asimismo, sin descanso y hasta día de hoy, la excolaboradora de Viva la Vida ha estado siendo perseguida por los medios.

Sin embargo, como ella misma sabe, porque ya conoce cómo funciona este mundillo, toda exposición ante las cámaras tiene un límite. Y eso es justamente lo que le ha sucedido a Irene Rosales, que ha sufrido un ataque de nervios debido a la presión mediática que ha sufrido mientras estaba en el cementerio.

Irene Rosales seria de perfil
Irene Rosales no está pasando un buen momento | Telecinco

Irene Rosales estalla en lágrimas tras ser perseguida por la prensa

Últimamente,  Irene Rosales no está pasando por su mejor momento a nivel personal. Y es que, pese a estar acostumbrada a lidiar día tras día con los medios, lo cierto es que esta presión por parte de la prensa aumentó en el mismo momento en que su marido tuvo ese percance de salud.

En un principio, la misma sevillana se mostraba tranquila y dispuesta a conceder públicamente todo tipo de declaraciones. "Está bien, está bien. Asustado, nervioso, pero está bien. Me ha mandado besos para todos y que muchísimas gracias por preocuparos por todo. Ha sido un pequeño susto; él es fuerte y joven", informó en aquel entonces.

No obstante, tras semanas teniendo que lidiar con la presencia de las cámaras, ahora, la misma Irene Rosales se ha visto desbordada por esta situación. Todo empezaba cuando la nuera de la tonadillera acudía al cementerio para dejar unas flores en las tumbas de sus padres con motivo del Día de Todos los Santos, que fallecieron en 2020.

Pero, lo que parecía ser un momento de tranquilidad, finalmente, acabó truncándose. Y es que, tal y como ella misma ha contado vía redes sociales, ha sido víctima de una persecución por parte de la prensa, que la estaban esperando a las afueras del lugar.

Visiblemente afectada y sobrepasada por la situación, se sinceraba en su cuenta de Instagram. "He tenido que parar el coche un momentito porque me he puesto muy nerviosa. Tengo ahora mismo una rabia y una impotencia", empezaba explicando.

"Todos los días en la puerta de mi casa. No voy a culpar porque no tienen culpa, hay noticias y tienen que estar ahí. Siempre que puedo les atiendo de una manera respetuosa, pero hoy", argumentaba.

Según ha explicado la misma Irene Rosales, ella pidió expresamente a los periodistas presentes que no la dejaran de seguir mientras estuviera en el cementerio. "Pero creo que hoy saliendo del cementerio no era el momento; además, siempre que voy allí salgo destrozada".

"Todo el mundo merece un mínimo de intimidad, incluida yo, a pesar de ser una persona pública. No puedo más", zanjaba entre lágrimas y muy nerviosa. Desde luego, la excolaboradora está atravesando un complicado momento.

No solo ha tenido que hacer frente al difícil estado de salud de su marido, sino que también ahora ha tenido que lidiar con este acoso mediático.

Irene Rosales seria caminando por la calle
Irene Rosales, desbordada tras el acoso de los medios | GTRES

Irene Rosales, molesta con su marido por no seguir el tratamiento

Por otro lado, si a estos dos hechos se le suman los roces que últimamente  Irene Rosales está teniendo con el DJ, la situación es cada vez más dura. Y es que hace unos días se conoció que existe otro claro motivo por el que la sevillana está desbordada.

"Está teniendo ciertos roces y desencuentros porque Kiko Rivera no está haciendo las cosas y deberes que los facultativos le han prescrito", explicaba Marisa Martín-Blázquez en El programa de Ana Rosa.

"No está haciendo ejercicio físico, iba a coger un entrenador personal y no lo hace y tampoco está cumpliendo el régimen de comida saludable", proseguía la periodista. De modo que todos los esfuerzos de Irene Rosales en conseguir que su marido lleve un estilo de vida saludable están siendo en vano.