Carmen Borrego a punto de llorar

Francisco, el hijo de Carmen Borrego que vive con una enfermedad

Carmen Borrego se llevó un gran susto antes de que le diagnosticaran a su hijo esta enfermedad

José María Almoguera, el hijo de Carmen Borrego, tiene que convivir con una enfermedad que, aunque hay ocasiones en las que los pacientes permanecen asintomáticos, en muchos casos pueden provocar síncopes o, incluso, una muerte súbita.

Este joven llegó a nuestras vidas el pasado mes de mayo cuando celebró, por todo lo alto, su boda con Paola Olmedo. Y es que, este enlace no estuvo exento de polémicas después de que Rociíto decidiera no acudir a la celebración. 

Carmen Borrego llorando en el plató de 'Sálvame'
Carmen Borrego se llevó un gran susto | Mediaset

Ahora, el hijo de Carmen Borrego y su nuera están pasando una de las etapas más felices de sus vidas, a pesar de la enfermedad hereditaria que padece el primo de Alejandra Rubio.

Durante una de sus entrevistas para Lecturas, Carmen Borrego recordó uno de los momentos más duros que vivió junto a su hijo al saber que padecía el síndrome de Brugada.

Con tan solo 23 años, este joven le dio uno gran susto a su familia. Y es que, antes de diagnosticarle esta enfermedad, José María sufrió un episodio de arritmia. Desde entonces, se ha visto obligado a llevar implantado un desfibrilador. 

¿Cuál es la enfermedad que padece el hijo de Carmen Borrego?

El hijo de Carmen Borrego padece lo que se conoce como el síndrome de Brugada. Se trata de una en enfermedad poco frecuente que afecta al corazón. Por regla general, suele ser una patología hereditaria que provoca arritmias que pueden llegar a ser mortales. 

Normalmente, los pacientes no suelen tener síntomas y llevan sus vidas con total normalidad. Pero, en ocasiones, estas arritmias pueden provocar síncopes o desmayos o, incluso, una muerte súbita.

María Teresa Campos junto a su sobrino, José María Almoguera
Toda la familia está muy pendiente de Jose María Almoguera | GTRES

Según la Unidad de Cardiopatías Familiares del Hospital Puerta de Hierro, la mayoría de sus casos son de origen genético y aparecen a consecuencia de una alteración en el ADN.

Estas alteraciones afectan a los genes responsables de los canales iónicos situados en las membranas de las células que forman el corazón. Estos canales regulan el flujo de cargas eléctricas del corazón y su alteración puede provocar que la persona sea propensa a sufrir arritmias. 

Y, aunque es una afección que se trasmite de padres a hijos, en ocasiones puede aparece por el consumo de ciertas drogas o fármacos.

Los síntomas que pueden desarrollar estos enfermos, entre los que se encuentran el hijo de Carmen Borrego, son los mareos, desmayos, dificultad respiratoria durante la noche, palpitaciones o latidos irregulares.

Aunque las complicaciones más comunes que suelen sufrir estos pacientes son los desmayos y el paro cardiaco repentino. Y, a pesar de que el primero no tiene demasiada importancia, el segundo puede llegar a ser mortal. 

Al igual que el hijo de Carmen Borrego, muchos pacientes descubren que tienen el síndrome de Brugada después de sufrir su primera crisis o tras someterse a un electrocardiograma.

De hecho, la gran mayoría de enfermos son diagnosticados después de hacerse una revisión rutinaria del corazón. Por eso, es importante que después de sufrir cualquier desmayo sin explicación, se acuda a un centro hospitalario para someterse a esta sencilla, rápida e indolora prueba. 

Montaje de fotos de Carmen Borrego y su hijo, José María Almoguera Borrego
Carmen Borrego sabe que su hijo tiene que tener mucho cuidado a partir de ahora | La Noticia Digital

Para complementar dicha prueba, el médico puede solicitar un ecocardiograma para descartar que el origen de los desmayos no esté en alguna estructura del corazón. 

También, pueden llegar a pedir un registro Holter, es decir, una prueba que permite registrar los latidos del corazón durante 24 o 48 horas para descartar cualquier anomalía que se produzca durante este tiempo. 

El hijo de Carmen Borrego y el resto de pacientes diagnosticados con el síndrome de Brugada deben someterse a revisiones periódicas con su cardiólogo para prevenir cualquier tipo de complicación. 

Además, y en el caso de haber sufrido un síncope o una arritmia que haya desencadenado en un infarto, deben llevar implantados un desfibrilador automático implantable, como en el caso de José María Almoguera.